EQUIPO DE CONFIANZA

Las COSTAS procesales.

Es habitual que al entablar un procedimiento judicial en cualquier materia los clientes manifiesten su inquietud por las costas procesales, aún sin conocer con claridad que engloba tal concepto ni si tiene algún límite, puesto que en general saben de su existencia y su posible repercusión económica pero no conocen la aplicación práctica lo que genera siempre y de forma lógica cierto temor a los desconocido, máxime cuando puede afectar directamente al bolsillo.

 Sin pretender de este modo aquí realizar extensas ni detalladas definiciones sobre este concepto, sino únicamente aproximarnos al mismo de forma sencilla, se puede entender así como dentro de los gastos ocasionados por el procedimiento se producen unos en concreto, como la presencia en el proceso de Abogados, Procuradores, Peritos y otros, todos señalados explícitamente como tal en el artículo 241 de la LEC. Estos son los relativos a las COSTAS, que se abonarán en primer lugar cada uno a su parte ,y si se produce (puede no haber condena en costas) la condena en costas a la parte contraria se reclamarán a esta.

 En este caso es así la parte condenada en costas quien debe abonar los honorarios de los profesionales que han intervenido por la parte contraria. No obstante esto no quiere decir que se debe abonar la cuantía que estos han reclamado a su cliente sino que se atiende a baremos y criterios orientadores para establecer la cantidad relativa a sus honorarios, y siempre teniendo en consideración si se trata de procesos donde es preceptiva la intervención o no de Abogados y Procuradores. En este sentido como regla general establece el artículo 32.5 de la LEC “Cuando la intervención de abogado y procurador no sea preceptiva, de la eventual condena en costas de la parte contraria a la que se hubiese servido de dichos profesionales se excluirán los derechos y honorarios devengados por los mismos …

Seguidamente señala este mismo artículo dos expeciones “… salvo que el Tribunal aprecie temeridad en la conducta del condenado en costas o que el domicilio de la parte representada y defendida esté en lugar distinto a aquel que se ha tramitado el juicio…”

 Además en todo caso se establece un límite a esta cantidad que no podrá superar una tercera parte de la cuantía del proceso artículo 394.3 LEC. Siempre y cuando no se establezca por el tribunal que se ha producido temeridad en la parte condenada a costas.

 Si no se siguen estos parámetro expuestos podrán las costas reclamadas ser impugnadas por excesivas o indebidas.

 En conclusión es un concepto fundamental a tener siempre presente en los procedimientos y siendo como hemos visto importante para el mismo la cuantía del procedimiento y los límites aquí  indicados, en la repercusión que una posible condena en costas puede generar.

Moreno Salas Abogado

http://morenosalasabogado.com/

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